Cadena de favores

Trabajar creando nuevos servicios para romper el tabú de la muerte desde el sector funerario casi siempre implica verte envuelto en historias de dolor, y en ocasiones de incomprensión, pues la muerte no es fácil para casi nadie. Pero a veces, de una vivencia dura, como enfrentarse a la muerte de un hijo, salen historias maravillosas, como la de una mujer extranjera, sin recursos, que hace poco perdió su bebé de 38 semanas en un hospital de Barcelona.

La joven había esperado pacientemente poder obtener las huellas de los pies de su hijo, tal y como le habían prometido en el centro hospitalario, pero las prisas y, en ocasiones, los olvidos jugaron en su contra. En el hospital ya no se podía hacer nada, puesto que el cuerpo del bebé se encontraba en la funeraria.

Y de golpe, la mujer contactó, llorando, desesperada, con Laura, la empleada de la oficina funeraria, situada en el hospital, que la escuchaba con detenimiento. Se trataba de una historia especial, que la removió por dentro y decidió buscar la implicación de sus colegas para alentar los sollozos de aquella joven. Continúa leyendo Cadena de favores