Ante el dolor y el sufrimiento que estos días, por culpa del coronavirus, están viviendo el personal y las personas ingresadas en hospitales, atendidas en los CAP o que están en residencias, localizo en Twitter un mensaje de optimismo, un brote verde de esperanza. 

“Hoy hemos tenido en la UCI del Hospital Clínico el primer paciente extubado del coronavirus. El momento no ha podido ser más emocionante y una inyección de estímulo para seguir luchando por esto. Gracias al gran trabajo de los profesionales de la UCI”. 

Se trata de un tuit de una enfermera del Hospital Clínico San Carlos de Madrid que me ha trasladado a las palabras de una oncóloga del Instituto Catalán de Oncología, quien hace años, en un perfil que hacía de su profesión aseguraba: “He llegado a entender lo que se siente en la guerra, no estamos inmunizados ante el sufrimiento. Lo que nos aguanta sabes qué es? Pues el vínculo que se establece entre los profesionales. Son un poco aquello que los antiguos decían los compañeros de armas”. 

Médicos, enfermeras, auxiliares, celadores, gerocultoras, personal de la limpieza, servicios de emergencias, trabajadores sociales, farmacéuticos, administrativos sanitarios, personal de la limpieza, de lavandería y de cocina (disculpen si me dejo a alguien), que siguen en primera línea se apoyan más que nunca para afrontar la situación, pues nada es fácil cuando el sistema está al borde del colapso y día a día ponen en riesgo sus vidas para cuidar y salvar a otros. 

Hay profesionales de la salud, especialmente enfermeras, que han sido formados para acompañar y cuidar hasta la muerte, pero aún así hay imágenes durísimas, dificiles de olvidar. 

“Ayer tuve que aguantar el teléfono en la oreja de un paciente mientras su hija se despedía de su padre. Duro, muy duro. Y está pasando. Quedaros en casa, por favor”. 

Un nuevo tuit de una enfermera del Hospital de Mataró (Barcelona), que me deja sin palabras, y que cuenta con la respuesta de la hija: “Creo que esta chica era yo. Gracias por lo que hiciste. Espero que esta pesadilla acabe pronto para todos. Te agradezco mucho lo que hiciste, no te lo imaginas”. 

Algunos ya han bautizado el coronavirus como el virus de la soledad, pues, por desgracia, quienes mueren lo hacen así, sin tener la mano, el abrazo y el tacto de sus familiares. Sin embargo, ante estas situaciones contamos con profesionales excelentes que suplantan por unos momentos la mano familiar para que la persona pueda morir en paz. 

¡Profesionales de la salud y del ámbito social, estos días sois más que nunca la mano amiga! Muchas gracias por todo. De corazón. 

Written by Josep Paris