Matar al suicidio

Hay días entre semana que suelo pasear, bien por trabajo o por placer, por el paseo de Gràcia de Barcelona, una de las calles más señoriales de la ciudad que me vio nacer. Entonces paso por delante del que fue tu despacho profesional y automáticamente giro el rostro hacia las escaleras situadas justo enfrente de aquella estación de tren en la que alguien te vio en tus últimos momentos de vida. Y me estremezco. 

Me informaron de tu muerte poco después de producirse. “Falleció de repente de un infarto”, comentaron los compañeros de profesión. Hacía años que no hablábamos, pero durante un largo tiempo solíamos reunirnos al menos una vez a la semana por motivos de trabajo. 

Aparentemente eras una persona distante, pero yo siempre tuve la sensación que ello respondía más a una reacción natural motivada por tu timidez. Nunca pensé que tras aquella mirada se escondiera un hombre vulnerable, aunque, al final, todos somos o podemos vivir momentos de vulnerabilidad extrema. 

Te fuiste un día de trabajo, antes de salir o entrar a tu despacho, y algo te empujó a desaparecer en las vías del tren. Tu decisión, tu suicidio, tu muerte real se escondió por parte de los más allegados, quienes públicamente callaron por respeto, por vergüenza, por no saber. Pero finalmente ellos también siguieron perpetuando el tabú. 

Un año antes de conocer tu muerte, un amigo mío había seguido tus mismos pasos. Pienso muchas veces en él, en cómo llegó a perder el control de la vida y fue deslizándose hasta el túnel que le llevó a acabar con todo. “Se arrojó a las vías del tren”, me comunicó su mujer pocas horas después del triste desenlace. Continúa leyendo Matar al suicidio

Definitivamente hay que hablar del suicidio

Sólo hace algunas décadas atrás la violencia de género era tabú. El maltrato a la mujer, que en ocasiones podía acabar con su muerte, socialmente se aceptaba como episodios íntimos que se vivían en el seno de la pareja. ¡Cómo ha cambiado desde entonces, como mínimo en las páginas de los diarios, en la televisión y en la radio!

¿Pero qué pasa con las muertes por suicidio? Leía hace una semana en La Vanguardia que en España fallecieron por esta causa 3.539 personas en el 2012, frente a las 1.915 que lo hicieron por accidente de tráfico. Mientras que de estas últimas se habla, y mucho, de las primeras no. Se silencia su muerte. ¿Por qué? Continúa leyendo Definitivamente hay que hablar del suicidio